Con el aumento de la concienciación mundial sobre la protección del medio ambiente, el control de las emisiones contaminantes en los procesos de producción industrial ha adquirido especial importancia. Como elemento clave en el procesamiento y la fundición de metales, la emisión de óxidos de nitrógeno (NOx) procedentes de los hornos de fusión supone una amenaza para el medio ambiente y la salud humana.
Los hornos de fusión desempeñan un papel fundamental en la industria de la fundición y el reciclaje de metales, y durante su funcionamiento generan grandes cantidades de óxidos de nitrógeno, perjudiciales para el medio ambiente y la salud humana. Por lo tanto, el desarrollo de una tecnología de desnitrificación eficaz es de vital importancia para lograr una producción más limpia.
Los óxidos de nitrógeno generados en el proceso de producción del horno de fusión incluyen principalmente óxido nítrico (NO) y dióxido de nitrógeno (NO₂). En el horno de fusión, la generación de óxidos de nitrógeno proviene principalmente de dos procesos: NOx térmico y NOx de combustible. El NOx térmico se genera por la reacción del nitrógeno y el oxígeno del aire a altas temperaturas, mientras que el NOx de combustible se oxida por el nitrógeno del combustible durante la combustión.
La tecnología de desnitrificación de hornos de fusión se utiliza ampliamente en numerosos sectores industriales. La tecnología de desnitrificación SCR se ha aplicado con éxito en las industrias energética, siderúrgica, del vidrio, del cemento, de la metalurgia de metales no ferrosos y en diversos procesos de tratamiento térmico. Durante su funcionamiento, los hornos de fusión generan contaminantes como óxidos de nitrógeno. Mediante el sistema de desnitrificación SCR, estas sustancias nocivas se transforman eficazmente en nitrógeno y agua inocuos, cumpliendo así con la normativa ambiental nacional y contribuyendo al desarrollo industrial sostenible.
La desnitrificación se puede dividir en tres tipos: control previo a la combustión, control durante la combustión y control posterior a la combustión.
1. El control previo a la combustión requiere la selección de combustibles con bajo contenido de nitrógeno o combustibles limpios para reducir la cantidad de nitrógeno que se incorpora al combustible. La desnitrificación del combustible consiste en la eliminación previa del nitrógeno del combustible mediante métodos físicos o químicos.
2. Control de la combustión: al controlar la cantidad de suministro de aire, se reduce la concentración de oxígeno en la zona de combustión, se inhibe la generación de NOx, se reduce el coeficiente de exceso de aire, se reduce la temperatura de combustión y se reduce la generación de NOx térmico.
3. Después del control de la combustión, mediante reducción catalítica selectiva (SCR) utilizando un catalizador para reducir los NOx a nitrógeno y agua.
Bajo la acción del catalizador, se utiliza amoníaco o urea como agente reductor para transformar los NOx en nitrógeno y agua. La tecnología de desnitrificación SCR presenta una alta eficiencia, de hasta el 97%, pero requiere una elevada inversión y elevados costos operativos. Ante la creciente exigencia de las normas ambientales, la aplicación de la desnitrificación mediante horno de fusión permite reducir eficazmente las emisiones de NOx, minimizar el impacto ambiental negativo, proteger la salud pública y lograr un desarrollo sostenible de la producción industrial.
Fecha de publicación: 8 de junio de 2024

